Papa Francisco: el cardenal Blázquez, Arzallus, Michuacán o Madrid. Nos vamos a Filipinas.

Suegro del Papa.- Feliz año, Bergoglio.
Papa Francisco.- Vienes fuerte. ¿Va de apellido? ¿No has tenido buenas fiestas?
Suegro del Papa.- Seguramente mejores que las tuyas.
Papa Francisco.- Las mías han sido sencillas, pero cordiales y alegres. No han sido malas… aunque lleve penas en el alma.
Suegro del Papa.- Ahora te desquitas. Te vas por el mundo. Menudo viajecito a Sri Lanka y Filipinas… Te vas a dar una buena soba.
Papa Francisco.- Voy encantado. Son gente muy afectuosa y merecen todo el apoyo del mundo, con todo lo que les sucede, lo que les castiga la naturaleza… y siguen con esperanza y una sonrisa.
Suegro del Papa.- Pues que vaya bien este primero, porque tienes un año movidito de viajes. ¡Y sigues sin volver a Buenos Aires…!
Papa Francisco.- No me he ido nunca: lo llevo en mi retina, en mi mente y en mi corazón.
Suegro del Papa.- Tonterías. Irías encantado, pero… “va en el sueldo” posponerlo, como diría el castizo. Has sorprendido con la lista de nuevos cardenales, como no podía ser menos.
Papa Francisco.- Pues no la hice para sorprender…
Suegro del Papa.- Ya, pero saltarte a Osorio en España a favor de Blázquez, o al arzobispo de Monterrey en Méjico a favor del de Michuacán… ¿Quieres que siga?
Papa Francisco.- No me he saltado a nadie. Estoy construyendo la Iglesia que tengo que construir y eso supone que cada cual esté en su sitio. Madrid y Monterey tienen dos buenos pastores.
Suegro del Papa.- Pues por ejemplo en España lo politizan: que si Blázquez estaba en el ostracismo con Juan Pablo II y Benedicto XVI, que si Rouco le tenía marginado. Y vas tú y le haces Cardenal, dejando sin capelo cardenalicio a Madrid.
Papa Francisco.- ¡Qué fantasías! Ni Blázquez estaba marginado antes (ha sido dos veces Presidente de la Conferencia episcopal) ni está crecido ahora. Simplemente es el Presidente de los obispos españoles, es un buen pastor en Valladolid y creo que debe tener la máxima responsabilidad eclesial para dirigir a sus hermanos: Cardenal, dispuesto a dar la sangre por Cristo y su Iglesia.
Suegro del Papa.- Pero entenderás que la gente mire las cosas con lupa, sobretodo cara a la profunda renovación de la Curia Romana que quieres hacer en febrero. Al que no le habrá hecho mucha gracia es a tu ex-colega, por jesuita, Xavier Arzallus. El que dijo aquello de “un tal Blázquez” cuando lo nombraron obispo de Bilbao…

Anuncios

Monseñor Blázquez, el cardenal Rouco, la Conferencia Episcopal, el Papa Francisco y Monseñor Castellanos

Suegro del Papa.- Ya tienes nuevo jefe de tus tropas en España. ¿Era el que querías?
Papa Francisco.- Yo no quería ninguno. Aceptaría sin más, y además no tengo otra posibilidad que aceptarlo, al que eligieran.
Suegro del Papa.- No te veo muy contento.
Papa Francisco. Sí, hombre, este es buena persona, como casi todos y creo que es un buen cristiano personalmente.
Suegro del Papa.- Mejor hubiera sido que hubieran elegido al que él fue a sustituir cuando lo hicieron obispo de Palencia, pero está un poco lejos.
Papa Francisco.- Recuérdame cómo fue aquello.
Suegro del Papa.- Sustituyó a Monseñor Castellanos, el primer obispo español que renunció a oros, palacios y mitras y se fue de misionero con los más pobres a Colombia. Ese es un buen tío.
Papa Francisco.- Y éste, hombre.
Suegro del Papa.- Ojalá sea así. Tendrá que cambiar muchas cosas, empezando por el nombre y las siglas de la Conferencia Episcopal. Menudo nombrecito cristiano: la CEE. Si parecen la Confederación Empresarial Europea. ¡Por Dios!
Papa Francisco.- ¿Qué más da el nombre?
Suegro del Papa.- Da, claro que da. Por lo menos lo de Sínodo parece más cerca de la iglesia primitiva. Claro que llamarse Sínodo de los Obispos Españoles SOE, sólo les falta la P delante…
Papa Francisco.- Esa es buena, sí señor. Yo confío en Monseñor Blázquez, que sea capaz de sacar la Iglesia de esos templos estupendos que hay en España y ponerla en la calle…
Suegro del Papa.- De patitas, la pondrían algunos. Ahora te queda buscar sustituto al Cardenal para Madrid. Ahí sí que eres tú el que decide y lo que mirarán con lupa los fieles y los expertos. Que aciertes.

A %d blogueros les gusta esto: