Papa Francisco: Lucía Caram, Maradona, el Monseñor gay, el Cardenal Cañizares y los refugiados.

Suegro del Papa.- Así que a Sor Lucía Caram le dijiste que siga haciendo lío… ¿Te parece que tienen poco lío en Cataluña?
Papa Francisco.- Tú sabes de qué lío le hablo… Al final es el mismo lío que armo yo…
Suegro del Papa.- No, amigo, no es el mismo que armas tú. Además, si la ves ahora en los medios españoles: parece que estuviste hablando con ella y sólo con ella. Tarda más en explicarlo que tú en el saludo que le hiciste… En fin. Sois estrellas mediáticas…
Papa Francisco.-Lo dices con sorna.
Suegro del Papa.- Lo digo con dolor… ¡Qué tentaciones de personalismo tendréis! Y no siempre las podréis superar… Tenéis tanto adulador al lado…
Papa Francisco.- No sólo aduladores. También algunos que nos consideran tontos útiles para sus fines.
Suegro del Papa.- No precisamente en España. Esa señora es una independentista y hay cosas que son “inmezclables” por naturaleza… Pero bueno, que siga haciendo lío… Si tú lo pides…
Papa Francisco.- Pero no te enfades…
Suegro del Papa.- Estos últimos días me tienes un poco descolocado. Ya sólo te falta que también tú nombres algo a Maradona, que también es “dios” como sabes, como hizo la reina de Inglaterra… Sin embargo me ha gustado lo de Santa Marta de hoy sobre el virus de la hipocresía…
Papa Francisco.- Ves. Míralo todo un poco desde esa óptica.
Suegro del Papa.- No quieras retorcerlo. Déjalo como lo has dicho: “La hipocresía es ese modo de vivir, de actuar, de hablar que no es claro. Quizás sonríe, quizás está serio… no es luz, no es tiniebla… se mueve de una manera que parece no amenazar a ninguno, como la serpiente, pero se fascina por el claroscuro.” Es lo contrario de al pan pan y al vino, vino.
Papa Francisco.- Cierto. Tiene esa fascinación de no tener las cosas claras, de no decir las cosas claramente; la fascinación de la mentira, de las apariencias…
Suegro del Papa.- Tienes muy cerca a Cataluña esta temporada…
Papa Francisco.- ¿Por qué lo dices?
Suegro del Papa.- Por Sor Caram y por el Monseñor gay…
Papa Francisco.- Pero ella es argentina y el Monseñor es polaco.
Suegro del Papa.- Ella ya se considera de Manresa, o da la lata como si lo fuera, y el Monseñor se va a vivir a Barcelona, porque su novio es de allí.
Papa Francisco.- Vaya lío tonto el Monseñor…
Suegro del Papa.- Otro con afán de personalismo y mediático…
Papa Francisco.- Es que es falso, mejor incluso hipócrita si quieres: él sabe que su problema no es que tenga novio gay, sino que tenga novio. Daría igual que fuera hetero… Mientras tenga voto de castidad… pero engañan a la gente y nos colocan entre los homófobos. Y todo con el Sínodo en marcha. ¿Ves? A éste le diría lo contrario: no sigas haciendo lío, vive tu vida, pero no quieras confundir a nadie. Te vas no por gay, sino por desleal confeso público a tu promesa de celibato.
Suegro del Papa.- Ahora el enfadado eres tú…
Papa Francisco.- No, tampoco, pero hay cosas a las que no hay derecho. Como el despellejamiento del Cardenal Cañizares. Todos estamos con los refugiados. Todos. Unos por unos motivos y otros, nosotros, porque son hijos de Dios. Pero es incuestionable que no todos son trigo limpio y que hay que andar con cuidado. Pueden ser infiltrados de un islamismo radical, suicida y homicida, que no respeta ni a los suyos ni a los nuestros. El buenismo actual con ellos no es la solución. Y darle 3.000 millones a Turquía para que se coma el problema y no nos lo mande para aquí, tampoco. Pero hay que acogerlos, sin duda. Creo que eso quiso decir Cañizares. Y le han dado más que a un balón.
Suegro del Papa.- ¿Y el Sínodo?

Papa Francisco.- De eso hablamos otro día.

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Papa Francisco: sus historias, Maradona y el embajador gay francés,

Papa Francisco.- ¿Qué pasa? ¿Por dónde andas, que hace tiempo que no te veo?
Suegro del Papa.- Y me pillas de casualidad. Hay gente que viene a verte que no me gusta un pelo.
Papa Francisco.- ¿Por ejemplo?
Suegro del Papa.- ¿Para qué me voy a crear un problema? Uno que anda por ahí que ahora es bajito y gordo. Está bien que recibas a todo el mundo, que te guste el fútbol, que te acerques a la gente, pero casi hacerle cucamonas a ese impresentable…
Papa Francisco.- ¿Qué te ha hecho?
Suegro del Papa.- ¿A mí? Nada. A ti y a tus cosas. No te olvides que va de Dios: ¡“la mano de Dios”!…
Papa Francisco.- Ya: hablas de Maradona.
Suegro del Papa.- No. Ese nombre lo has puesto tú. Yo te hablo del que se considera Dios, que tiene incluso una religión entre sus seguidores, que es o fue un fumeta, un maltratador, un…. Está bien que tú no eres nadie para juzgar, que no hay que condenar a nadie, pero para algunos estos gestos tuyos son como una bofetada. Ahora eres su ídolo: primero lo fue Fidel Castro, una gran defensor de la libertad y los derechos humanos…
Papa Francisco.- Pues sí que estás alborotado.
Suegro del Papa.- Vamos, Francisco, por favor. Aunque en este caso, casi es preferible llamarte por tu nombre argentino. ¡Cómo sois los argentinos cuando os entra la patriotera! Y perdona. Mejor me voy y vuelvo otro día.
Papa Francisco.- Pero no te vayas así. Tómate un mate conmigo.
Suegro del Papa.- ¿Me estás tocando las narices o qué? Por cierto: aclara pronto lo del posible embajador de Francia, Laurent Stefanini. Han filtrado que no le dabas el placet por homosexual y resulta que has estado reunido con él un rato largo y hasta habéis rezado juntos.
Papa Francisco.- Y me ha parecido un católico comprometido, que se reconoce homosexual en su ámbito personal y privado. Todo va por sus pasos para su nombramiento. Pero las malas lenguas siempre tienen que hacer daño. Si me lo permites, como tú hoy…
Suegro del Papa.- Entiendo que te moleste lo que te he dicho del pibe, pero ya sabes que no me callaré ni ante ti.

Papa Francisco y Maradona: más rojos que Lenín.

Suegro del Papa.- Tienes un competidor.
Papa Francisco.- Eso es bueno. Si merece la pena, le dijo el sitio. Y ¿quién es?
Suegro del Papa.- Maradona.
Papa Francisco.- ¿Estás de coña?
Suegro del Papa.- Lo dijo él en la Gazetta dello Sport: que le gustaría ser el Papa.
Papa Francisco.- ¿Ya estamos con sus payasadas de la iglesia maradoniana y de que es dios? ¿o es que está chutado otra vez?
Suegro del Papa.- No. Parece que está limpio y cuerdo. Lo dijo a propósito de qué le gustaría ser. Y además dijo que tú eras inteligente.
Papa Francisco.- Viniendo de él el elogio, no es ninguna garantía. ¡Lo grande que fue en la cancha y lo diminuto que fue fuera! ¡Pena de personaje!
Suegro del Papa.- ¿Pena? ¿Por qué? Vive como dios, ¡perdón! Y no veas el pedazo señora que le acompaña ahora. ¿Eso es pena?
Papa Francisco.- Pena porque dilapidó en tonterías, orgullo, egolatría y amistades todo el capital que Dios puso en sus pies (algunos dirán también que en sus manos). Pudo ser un referente para muchísimos jóvenes. Lo ha sido para muchos que no tienen otro aliciente e identificación que el futbol y ¿al final en qué ha quedado? En un recuerdo y una especie de arlequín del que estamos pendientes a ver qué boutade suelta. Y que Dios me perdone porque estoy metiéndome donde nadie me llama y poniéndole verde. ¿Quién soy yo para hacerlo?
Suegro del Papa.- Ha tenido o tiene amigos sospechosos: Chaves, Fidel…Es de esos millonarios más rojos que Lenín…
Papa Francisco.- Eso lo dices tú. No sigas que no voy a decir ni una palabra más. Diego Armando Maradona, con su vida, tiene un mensaje y lo está pasando, y sólo por eso ya merece la pena su vida y todo lo que haya podido hacer o decir. He leído que ha dicho que “en cuatro meses, celebro 10 años sin tocar nada”. “Caí en una trampa, rasqué el fondo, hice llorar a mi madre y a mis hijas. Por eso os digo: no probéis nunca esta terrible experiencia”. Ese, y el de las canchas, es el gran Maradona actual, respetable y que puede merecer la pena.

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