Papa Francisco: Darwin y Stephen Hawking, el Big-Bang y el Gran Bazar de Estambul

Suegro del Papa.- Te has metido en el charco a fondo. Así que el Big-Bang no contradice a Dios, sino que lo exige.
Papa Francisco.- Cierto.
Suegro del Papa.- Pues no es eso lo que dice Stephen Hawking.
Papa Francisco.- Ya. Cada cual tiene su visión. Y la del Sr. Hawking no sólo es respetable sino muy apreciable.
Suegro del Papa.- ¡Pero qué dices! Si a él, como a muchos científicos, con el Big-Bang le basta, le sobra Dios.
Papa Francisco.- Cierto. Y es perfectamente asumible, si no fuera porque a mi criterio le falta una última pregunta, que se puede formular de muchas maneras: Quién o qué está detrás del Big-Bang, por qué se produjo, cómo se produjo…
Suegro del Papa.- ¡Qué capacidad de desdeciros y de acomodaros a las circunstancias tenéis los curas! Ahora resulta que ya aceptáis no sólo la teoría de la evolución de Darwin, sino el Big-Bang como teoría de la creación del mundo por Dios. Sorprendente.
Papa Francisco.- No es camaleonismo ni capacidad de adaptación. Es que la Iglesia, cada Iglesia, vive en unas coordenadas, se mueve con ellas, progresa con ellas y cada avance de la ciencia es un paso más en la revelación de Dios. Paso que acogemos con estupor, respecto y agradecimiento. La revelación de un ser tan infinitamente superior a nosotros nunca podrá ser un todo cerrado y acabado…
Suegro del Papa.- Visto así… ¿Qué vas a hacer a Turquía?
Papa Francisco.- Aceptar una invitación de las autoridades.
Suegro del Papa.- Pues como no te vayas al Gran Bazar… He visto el programa y tienes muy poca presencia en público.
Papa Francisco.- Me encantaría ir al Gran Bazar. Vestido de paisano, con una gorrilla para pasar desapercibido, aprovechando que hay pocos cristianos y no me conocen: ver la cara de la gente, oír sus voces, escuchar sus historias… a lo mejor lo hago. Lo que sí voy a hacer es rezar en Santa Sofía, en la que aunque hoy sea un museo, ¡tanto se ha rezado por las varias religiones a lo largo de la historia! Y por supuesto en la Mezquita Azul, donde rezan tantos musulmanes de buena fe diariamente.

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Papa Francisco: tarifa plana, pocos curas y síndrome de Down

Suegro del Papa.- ¿Tendrás tarifa plana, no?
Papa Francisco.- Por qué lo dices.
Suegro del Papa.- Por la frecuencia con que aparece en los medios que llamas a la gente por teléfono. Llevas ya unas cuantas llamadas sorpresa.
Papa Francisco.- ¿Y no te parece bien? ¿No te parece estupendo que pueda consolar directamente a gente que lo necesita? Yo no tengo hijos: ellos son mis hijos. Es lo que hacéis los padre ¿no?
Suegro del Papa.- No; si me parece bien. Pero te quiero preguntar dos cosas. Una, quien te lo organiza y dos, por qué te presentas como Bergoglio, o eso es lo que dijo la señora argentina a la que llamaste, la madre de María Cash.
Papa Francisco.- Te empiezo por lo segundo. Yo siempre fui Bergoglio: en el colegio, en los jesuitas, el cura Bergoglio, el obispo Bergoglio, el cardenal Bergoglio. Y eso no se olvida. Y me parece muy cercano a la gente, porque antes que Papa, soy Jorge Mario Bergoglio, que es menos apabullante que Papa Francisco cuando llamas para dar un pésame. Y ¿quién me lo organiza? Sabes que no puedo llegar a todo. Hay personas sabias que me ponen en consideración las necesidades de la gente que se ha dirigido a nosotros. Y yo atiendo las que puedo.
Suegro del Papa.- Ya sabes que no soy muy sensiblero, pero me ha emocionado la foto de la caricia que te hace el chaval con síndrome de Down en la plaza de San Pedro.
Papa Francisco.- ¡A cuánta más gente podría hacer feliz si el día tuviera 48 horas en lugar de 24! Estamos, estoy, aquí para acercar y hacer presente el Reino de Dios, especialmente a los desesperados y marginados de la Tierra. Y en esa caricia hay mucho de la ternura, la alegría, la paz, la entrega, la amistad y el respeto que constituyen ese Reino que anunciamos.
Suegro del Papa.- Has ordenado a 13 nuevos curas. Muy pocos ¿no? Vas a tener que hacer curas a los marcianos…
Papa Francisco.- ¿Tú también con la coña de los marcianos? Si vienen ¿por qué no? Fuera de bromas: son pocos, sí, pero espero que sean buenos, mejores que nosotros. En este momento ése es el secreto. Pero hay que echarle una pensada seria y en ello estamos.

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