Papa Francisco, ¿comunista y masón?: “me tengo miedo a mí mismo”.

Suegro del Papa.- Es buena la entrevista de la televisión flamenca.
Papa Francisco.- Casi una charla distendida
Suegro del Papa.- ¿Así que sólo tienes miedo de ti mismo?
Papa Francisco.- Más que de mí mismo, de mis errores.
Suegro del Papa.- Y no tienes miedo de los que dicen que eres comunista, que eres masón, que eres una pose…
Papa Francisco.- ¡Se han dicho y se dirán tantas cosas! Y más ahora, que todo el mundo sabe hasta a qué hora y que días me confieso.
Suegro del Papa.- Eso debe ser un poco agobiante.
Papa Francisco.- Y casi te bloquea. A eso sí tengo miedo, a bloquearme. Y por eso he decidido tirar por la calle de en medio.
Suegro del Papa.- ¿Y cuál es la calle de en medio?
Papa Francisco.- Pues decir las cosas como las siento, ser como soy, aunque a veces pueda parecer una pose y rezar, rezar y rezar.
Suegro del Papa.- ¿Y no te da miedo lo que piensen alrededor tuyo, por ejemplo la famosa Curia?
Papa Francisco.- Lo tienen bien claro en la “Evangelii Gaudium”: ahí puse negro sobre blanco lo que pienso y lo que quiero.
Suegro del Papa.- Ya. Y has tenido que hacer una reunión hace unos días con la Curia sobre eso. ¿Fue voluntaria, por tu parte, o fue una exigencia de ellos para ponerte algún freno?
Papa Francisco.- !Siempre estás igual! Piensa que la Curia es tan sutil, que aunque fuera una imposición lo sabrían hacer sin que me enterara. Pero creo que no. Lo importante es que se crean lo que digo y me ayuden en lo que hago: quiero a los pobres, a los marginados, a los oprimidos, a los esclavizados, a todos los que sufren por culpa de los demás seres humanos a mi lado. Y creo que vamos por el buen camino. Y eso no es comunismo. Eso es evangelio en estado puro.
Suegro del Papa.- Si tú lo crees…, pero – si me lo permites – todavía eres una cierta encarnación del maligno para bastantes.
Papa Francisco.- ¡No seas bestia! ¡Qué tonterías dices!
Suegro del Papa.- Bueno, allá tú.
Papa Francisco.- Reza por mí. Y tranquilo: está claro que soy católico, apostólico y romano. No podía ser de otra manera.

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Papa Francisco: Evangelii Gaudium

Suegro del Papa.- ¿La has escrito tú toda?
Papa Francisco.- ¿El qué?
Suegro del Papa.- La “exhortación apostólica”, que vaya nombrecito también. Les dices a los curas que hablen cercanos, con lenguaje de hoy y te largas tú una “exhortación”. ¿La has escrito tú?
Papa Francisco.- Literalmente sí. Luego vienen repasos de estilo, añadido de citas etc. en las que me han ayudado. Pero la he escrito yo. Es toda mía, en lo bueno y en lo malo.
Suegro del Papa.- ¡Qué huevos tienes!, si se me permite hablar como se habla en la calle. Me ha gustado. Aunque yo hubiera ido más allá.
Papa Francisco.- Por ejemplo en qué.
Suegro del Papa.- Por ejemplo en lo de la mujer. Si les niegas el sacerdocio, ¿cómo las vas a hacer participar en el gobierno de la Iglesia? Por ejemplo en lo de que el confesionario no sea una sala de torturas: ¿tú te das cuenta lo que le puede costar a una mujer ir a comentar sus intimidades a un tío soltero en ese garito y a media voz? ¿te parece poca tortura?
Papa Francisco.- Pero hemos puesto la base para que todos reflexionemos, empezando por los obispos.
Suegro del Papa.- Están tan mal avezados muchos de ellos, y lo dices tú en el escrito, que no se les pueden poner bases: hay que darles órdenes concretas. ¿Crees que te van a entender en eso de descentralizar y en que las verdades monolíticas de la fe son muchas menos de las que creemos?
Papa Francisco.- Ten confianza, porque el Espíritu Santo hará su trabajo. Yo soy sólo el palo y la zanahoria que va a manejar.
Suegro del Papa.- No puedo tener tanta confianza. Si entendieran y aceptaran sólo la mitad de lo que dices ¡menudo cambio! Esos curas de parroquia, que parece que están por encima del bien y del mal, en posesión de la verdad absoluta, pesadísimos. ¿Tú crees que pueden dar las palizas que dan desde el púlpito los domingos espantando a la gente, repitiendo siete millones de veces lo que ya nos han dicho y nos acaban de leer en el evangelio, como si fuéramos cortitos que no entendemos? También lo has señalado tú en el escrito. A ver qué caso te hacen. ¿Cómo se pueden desaprovechar bodas y funerales, únicos momentos en que algunos entran a la Iglesia, y dar las palizas que dan en lugar de transmitir un poco de esperanza y alegría cristiana a gente que casi no cree o no cree directamente?
Papa Francisco.- Pero no todos los curas son así.
Suegro del Papa.- Cierto, pero en lo de dar la paliza, la mayoría. Y además con un tonillo que parece que ni ellos se creen lo que dicen. Y perdona, que me estoy poniendo de mal café.
Papa Francisco.- ¿Por qué?
Suegro del Papa.- Porque parece mentira que a ellos, que son los de la trinchera real, los que están más cerca de la realidad, tenga que venir a ponerlos con los pies en el suelo el hombre que casi es Dios en la tierra y que está rodeado de cortesanos y pelotilleros. Y perdóname que lo diga así.
Papa Francisco.- Perdonado, pero lo de Dios en la tierra no lo vuelvas a repetir. Me quita el sueño ser simplemente uno de sus representantes y la duda de hacerlo exactamente como Él quiere. Reza para que así sea.

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