Papa Francisco: Dolce y Gabana, La Camorra, Los Romanones de Granada y Barack Obama

Suegro del Papa.- Tienes unos cuantos líos encima de la mesa.
Papa Francisco.- ¿Por ejemplo?
Suegro del Papa.- Bueno: más que líos, posibilidades de líos o broncas. Por ejemplo: la Camorra, que apesta; el cura mallorquín Junípero Serra, conquistador de California a quien vas a canonizar; Dolce y Gabana y su lío de que los niños necesitan un padre y una madre físicos, y no dos papás; los curas pederastas de Granada, la visita a la Casa Blanca…
Papa Francisco.- Por partes. No es la Camorra la que apesta, que también. Son las sociedades corruptas. Por ejemplo muchas de Europa, sin ir más lejos, incapaces de garantizar los más mínimos derechos a sus conciudadanos, pero dados a la “borrachera y a la perdición”, como dice la canción. O por decirlo más claro, al mangue, a la mentira y al compadreo.
Suegro del Papa.- Vale, vale, que yo no digo que no.
Papa Francisco.- Y referido a fray Junípero Serra. No se pueden juzgar comportamientos del siglo XVIII con actitudes del siglo XXI. Junípero llevó una fe que muchos conquistadores utilizaron como escusa para imponerse. Pero él lo hizo de buena fe y, renunciando a todo, todo lo dio por entregar lo mejor que tenía: la buena noticia de que Dios también era el padre de los indios. Otros pensaban que eran sólo monos…
Suegro del Papa.- Y de Dolce y Gabana ¿qué me dices?
Papa Francisco.- Que cada uno puede opinar y pensar lo que quiera y expresarlo libremente. Es lo que han hecho ellos. De ahí a esa reacción furiosa de algunas personalidades e instituciones… Yo ya dije que no soy nadie para juzgar y lo sigo manteniendo: pero permítaseme al menos reconocer la noble sinceridad de estas dos personas. Por otro lado sus razonamientos para manifestar lo que manifestaron, cuando menos, son serios y objetivos desde su experiencia. Y tienen mucha.
Suegro del Papa.- No tiene nada que ver, pero me vienen ahora a la cabeza los Romanones pederastas de Granada.
Papa Francisco.- El arzobispo ya ha pedido perdón, pero no basta. Ahora está en manos del juez y es nuestra obligación ponernos a su disposición para lo que desee. Más aun: adelantarnos si hace falta. Al fin y al cabo nosotros hemos sido uno de los que pusimos en marcha la justicia en este caso.
Suegro del Papa.- Y ¿qué se te ha perdido en la Casa Blanca? Jesús ¿iría a la Casa Blanca?
Papa Francisco.- Jesús, ¿iría a dónde se pueden tomar y de hecho se toman decisiones que afectan a millones de seres humanos? ¿Iría a pedir justicia a quienes pueden darla? ¿Iría a pedir paz a quienes pueden hacerlo? ¿No comió con publicanos y pecadores? ¿No cenó con el riquísimo Zaqueo? Y además debo una cortesía: devolver la visita que el Presidente Barack Obama me hizo a mí en mi casa. Creo que algunas cosas buenas ya salieron de aquella visita…
Suegro del Papa.- Hoy me las has dado todas en los morros. Tienes días que eres imbatible. Que te dure, y feliz Domingo de Ramos. No te olvides que detrás de cada Domingo de Ramos, siempre hay un viernes santo, aunque luego llegue la resurrección.

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Papa Francisco: FIFA, mundialito,milongas, tangos e indigentes con Castro y Obama

Suegro del Papa.- ¿Así que vale la pena ser vagabundo porque el Papa te recibe?
Papa Francisco.- ¿Cómo?
Suegro del Papa.- Es lo que dijo uno de los indigentes que invitaste a desayunar en el Vaticano el día de tu cumpleaños.
Papa Francisco.- Ah, sí. Uno de los tres era checo, con su inseparable perrillo… ¡La ternura y el cariño que le da ese animal!
Suegro del Papa.- ¿Cómo era aquello de cuanto más conozco a los hombres más quiero a mi perro…? Vaya semanita que llevas, y sin hablar de Cuba.
Papa Francisco.- ¿No te parece magnífico que dos países que viven de espaldas se miren a la cara?
Suegro del Papa.- Tienes mérito.
Papa Francisco.- Ninguno. Basta conseguir que se miren a la cara. Cuando dos seres humanos aparcan su orgullo y se miran a la cara, siempre salta una chispa de esperanza.
Suegro del Papa.- Ya, es posible, ¡pero esos dos seres humanos son nada menos que un Castro y Obama!
Papa Francisco.- Con sus angustias, sus catarros y sus insomnios como tú y yo.
Suegro del Papa.- Dicen que estás metido en más charcos… Venezuela, Turquía, Estado Islámico…
Papa Francisco.- Mi misión fundamental es estar al lado de los que necesiten un mensaje de esperanza, un gesto de respeto o una voz.
Suegro del Papa.- ¡Eres tremendo! ¡Si hasta te achacan a ti el cambio que la FIFA hizo del árbitro de la final de mundialito para ayudar a tu San Lorenzo!
Papa Francisco.- !Ta bueno!. Al final se darán cuenta de que soy el que plantó en Finisterre las columnas de Hércules que figuran en el escudo de España. ¿Qué vas a hacer en Nochebuena?
Suegro del Papa.- Me voy a mi Palestina. A apoyar a los poquitos seguidores de tu Jesús que quedan en Belén. En la misa de gallo, en Belén, rezaré por ti.Es también una fiesta alegre para mis paisanos de esa ciudad. Por cierto, hablando de fiestas, no me has dicho nada de la super milonga que te organizaron en tu cumpleaños.
Papa Francisco.- Fue muy emotiva. Me gusta mucho el tango.
Suegro del Papa.- Ya, y me tienes sorprendido, porque gran parte de las letras del tango no cuadran mucho con la doctrina oficial de la Iglesia.
Papa Francisco.- En gran parte son la vida misma, y me ayudan a comprenderla.

Papa Francisco y Obama: sólo les faltó el besito…

Suegro del Papa.- Comienza el week end. Has tenido una semanita dura: Obama, los políticos italianos, censurar a la mafia, preparar el viaje a Palestina… Te veo bien, has aguantado con buena cara.
Papa Francisco.- Los ejercicios espirituales me han sentado bien. ¿O no son para eso los ejercicios?
Suegro del Papa.- Sí, pero los que hace Obama con su gimnasio ambulante, no los tuyos de encerrarse en una Iglesia a rezar…
Papa Francisco.- Los míos, como tú los llamas, son vitales, y quizás más necesarios para la estabilidad y el equilibrio personal. Un poco de silencio y reflexión en medio de todo el barullo sienta bien.
Suegro del Papa.- Menos mal que ahora tienes el fin de semana.
Papa Francisco.- Eso tú, que puedes incluso ir al fútbol. La mayoría de los curas no tenemos “fin de semana”. Al contrario: son días de más responsabilidad y trabajo.
Suegro del Papa.- ¿Qué tal con Obama? Sólo os faltó un besito…
Papa Francisco.- Bien ¿tú sabes el poder que tiene ese hombre para trabajar en aquello que más nos debe preocupar: la pobreza, los desclasados, los emigrantes, los esclavos…?
Suegro del Papa.- La esclavitud él la tiene que tener fresca: ahí te habrá entendido…
Papa Francisco.- Déjate de coñas. ¡Lo que podrían hacer los Jefes de Estado, la ONU, para acabar por ejemplo con el tráfico de personas…! Me ha parecido un hombre sincero ante estos problemas. A esa gente, sean americanos, rusos chinos o marcianos yo les abriré siempre las puertas. Pueden hacer mucho más que yo por los parias de la tierra y yo tengo que animarlos y apoyarlos en ello. Eso es mucho más eficaz que pequeños gestos de caridad, aunque éstos tengan más valor personal y sean imprescindibles.
Suegro del Papa.- He visto por encima tu programa para el viaje de mayo a Jordania, Palestina e Israel. Que Dios te ilumine: esos problemas sí que los conozco bien y que los llevo en el corazón. Tienes un programa cargadísimo. Va a ser un viaje duro…
Papa Francisco.- Confiemos en el de Nazaret, para que haga que mi visita sea una ayuda más a la paz y al entendimiento.

Papa Francisco y el mundo de las chorradas: le subastan la Harley. Un Papa superficial

Suegro del Papa.- Claramente soy de otra época.
Papa Francisco.- ¿Por qué?
Suegro del Papa.- A pesar de no entenderle la mitad de lo que decía él y su amigo el de Nazaret, me sentía más cómodo con mi yerno Pedro y los suyos que contigo y los tuyos.
Papa Francisco.- A ver ¿qué te pasa?
Suegro del Papa.- Que vivimos en un mundo de chorradas. Que es más importante que te subasten la moto o que te quiere ver Obama que tu sermón de hoy dando leña a la figura del cristiano corrupto, del laico corrupto, del sacerdote corrupto, del obispo corrupto, que se aprovecha de la situación, de su privilegio de la fe, de ser cristiano… ¡Qué pena, qué mundo, qué porquería de información!
Papa Francisco.- Cálmate, hombre.
Suegro del Papa.- ¿Cómo quieres que me calme? Le das al Google famoso y lo primero que aparece de ti es eso: tu Harley, Obama que te quiere ver… ¿No estarás contribuyendo tú a esa superficialidad? Es una de las críticas que te hacen los que no saben por dónde hincarte el diente y sacarte de la silla de Pedro.
Papa Francisco.- No te creas que no lo pienso yo. Pero ¿qué puedo hacer? ¿Te parece mal que se subaste una moto que no voy a usar, que me la regalan por puro compromiso y afán publicitario? Si queremos sacarle el dinero que Cáritas necesita, hay que hacerlo así. Es como cuando Él convirtió el agua en vino ¿Qué nos quedó? ¿Sabes tú algo que hubiera dicho en ese momento? Apenas unas palabras de María: “haced lo que El os diga”. Pero todo el mundo sabe que se convirtió el agua en vino.
Suegro del Papa.- Puedes tener razón, pero reconocerás conmigo que es superficial.
Papa Francisco.- Quizás. Pero también reconocerás tú conmigo que es humano. Y nada más divino que lo humano desde que Él anduvo por aquí.
Suegro del Papa.- No sé cómo te las arreglas, pero siempre me la lías. A ver si estás tan listo con Obama y se la lías también a él para que arregléis algo este desastroso e injusto mundo nuestro.

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